Después de casi una década dedicada profesionalmente al mundo del vino, en el último año, a dejado de ser solo una profesión para convertirse en una forma de VIDA.
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Salud!!!!

miércoles, 29 de agosto de 2012

LA “Z” QUE MARCA ESTILO: BUEZO EN LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN ARLANZA




Esta pequeña denominación de origen, no muy reconocida (su prima Ribera del Duero le hace mucha sombra), reúne muchos y muy variados méritos como para hacer un parón y fijarse en ella.


 La D.O. Arlanza discurre desde la provincia de Burgos hasta una parte de Palencia y Valladolid, blindada por el rio Arlanza y Pisuerga;





con un entorno cultural y paisajístico maravilloso: Lerma, Santo Domingo de Silos, el desfiladero de Yecla, sierra de Covarrubias….




La tradición vitivinícola de la zona se remonta al siglo X, donde los monjes eran los principales viticultores. Con la llegada de la filoxera casi en su totalidad las viñas fueron arrancadas, se reestructuraron de nuevo, pero en los años 50 la comarca sufrió una despoblación tal que las viñas nuevamente dejaron de tener importancia.

Y es ahí donde veo el mérito de esta denominación, no han cesado en su empeño hasta conseguir ser reconocidos como una zona vitivinícola de calidad, joven pero de calidad, donde van poco a poco pero con paso firme.

Y en medio de ese desierto, fue donde encontré mi oasis, Bodegas Buezo.



Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, lo normal dentro de la denominación sería encontrarse con modestas bodegas, pero me encontré con esta, tan espectacular en sus viñas, infraestructuras, buen gusto… que solo pude decir: “de mayor yo quiero una bodega así”.

En la bodega nos recibieron Ruth y Fernando, sus enólogos. La bodega está diseñada a diferentes alturas, pues toda la elaboración se realiza por gravedad con ayuda de un puente- grua.
 Espacios amplios, donde sus grandes cristaleras dejan penetrar la claridad y el sol se refleja en el acero inoxidable de su interior. Todos los detalles cuidados. Ni un pero. Inmensa nave de barricas climatizada, todas a una sola altura, una oleada de 800 barricas de roble francés (70%), americano y centroeuropeo. Inmenso botellero, donde pueden dormir hasta 500.000 botellas.

Pero no solo cuentan con la bodega, las instalaciones también están dotadas de una tremenda sala de exposiciones acristalada toda ella, en su cuarta altura, con biblioteca y un salón para eventos con vista aérea a la nave de barricas dotado con una cocina espectacular, de la que pudimos dar cuenta.

Pero y sus vinos?. Poseen 50 Ha de viñedo, mayoritariamente tempranillo, pero albergan variedades como Merlot, Petit Verdot  y Cabernet Sauvignon, que hacen que sus vinos sean cuanto menos peculiares.




Probamos varias de sus referencias Buezo Tempranillo 2004, Buezo Tempranillo- Petit V 2004., Buezo Varietales 2004 (Tempranillo, Merlot y Cabernet), cada uno con sus peculariedades, pero todos tenían una misma base: especiada, fruta negra, mineral incluso terrosa, y una boca potente, que no se desentona con su nariz, sin encontrar suavidad, pero si  un vino que marca su paso por boca.
 
Todos estos vinos los disfrutamos junto con una elaboradísima comida:

Lazo de hojaldre con cordero desmigado acompañado por un crujiente de morcilla y caramelo.
Bacalao confitado con tres pimientos de su propia huerta y pimienta rosa.
Tartar de solomillo de buey con aceite y hojas de estragón
Rissoto con setas

La sorpresa llegó al final, cuando Ruth tímidamente le consulta a Fernando si probar el vino blanco. ¿Blanco? Elaboran un vino blanco, experimental podríamos decir, 400 litros, de Chardonnay, Sauvignon Blanc y Semillon Blanc fermentado en barrica. Un vino amable, con recuerdos a fruta blanca, miel, pan tostado y una boca envolvente, fresca que hace salivar.






Mi sensación general ha sido muy buena, quizás esta denominación aún no es madura del todo, pero desde luego creo que hay que tender una mano, ayudar a su evolución y disfrutar con las bondades que nos ofrecen y ofrecerán.


                                                                                       Esmeralda García García

lunes, 20 de agosto de 2012

OTRO PUNTO DE VISTA DE LA II CATA INTERNACIONAL DE VINO PARA MUJERES Y V CATA NACIONAL






El pasado sábado 18 de agosto, tuve la suerte de poder participar como una de las ocho guías en la II Cata Internacional de Vino para Mujeres y V Cata Nacional  en la localidad Segoviana de Sacramenia.





 Numerosos medios de comunicación se han hecho eco del evento, pero no de lo que a mi parecer fue la esencia.

Mª Isabel Mijares, lideró el acto de una forma cercana, espontánea y sabia, lo que dice mucho de ella, haciendo de la figura de la mujer un símbolo, el de unión entre generaciones: padres e hijos, abuelos y nietos….


La cata divertida, con unos vinos que acompañaban, fueron comentados por cada una de nosotras de una forma más o menos técnica, con sugerencias de acompañamientos gastronómicos, y con la más importante de las armonías: con quién lo compartirias.


Y es así, donde la figura de la mujer  tomó forma.

Hubo vinos para todo: para una noche de verano en compañía de amigos, para un aperitivo  de mediodía, para una comida informal, para una comida más pesada, incluso más atrevidos con un picardías de color llamativo….

Pero hubo tres especialmente importantes:

  • El compartir una madre con sus hijos y nietos un vino tinto joven fresco, equilibrado, amable y solidario.
  • El compartir un vino sobrio, madurado, largo y estructurado con tu pareja;  Pilar, una de las participantes deseo compartir su copa con la persona que llevaba 40 años compartiendo su vida.
  • El compartir un vino soberbio, pulido con el tiempo, largo en su recuerdo, con un padre que ya no está pero que ha marcado la senda de una vida.

No me declaro feminista porque no lo soy, los extremos no son buenos en ninguna de sus formas, pero si revindico la figura de la mujer en el mundo del vino, bien sea como técnicos, periodistas, elaboradores, sumilleres, comerciales, consumidoras…..,porque en definitiva una fémina es el nexo de unión de cualquier ser humano con la vida.


Esmeralda García García

jueves, 16 de agosto de 2012

EL ÚLTIMO TONELERO DE CASTILLA: TONELERIA BURGOS

Agosto, en plena ola de calor, cinco de la tarde, en buena compañia, visite la que es la última toneleria artesana de Castilla Y León, Toneleria Burgos, en Nava del Rey (Valladolid).

Toneleria Burgos se fundó en 1.941 por Benito Burgos, al que tomó el relevo Mariano, y es hoy cuando los hijos de Mariano continuan con el oficio que se abuelo les inculcó desde la cuna.


Nos atendió David, ,responsable de la toneleria junto con su hermano.

 Comenzamos con la madera, la materia prima y la base de su negocio.
 Nos cuenta que trabajan prácticamente todo roble americano, siempre de grano fino, pues el francés debido a su bajo rendimiento es muy caro y les resulta muy dificil competir con los grandes.



De la madera americana nos cuenta que es él mismo quién se encarga de la compra en Estados Unidos, en los bosques de Missouri, donde ha viajado en varias ocasiones hasta encontrar a un serrador de confianza.
 La madera es "duchada" hasta eliminar sus taninos verdes,  madurada a la interperie durante 18-24 meses.
Tras su maduración, con ayuda de maquinaria se obtienen las duelas, y se montán las barricas.

En este punto es donde comprendí el dicho: "a ojo de buen cubero", pues en función del tamaño de las duelas, como si de un puzzle se tratara se monta la barrica, sin necesidad de metro ni regla alguno.
El tostado se hace al calor de los braseros de lumbre, a criterio muchas veces del cliente, que está presente en este proceso.
A día de hoy, pueden producir hasta 60 barricas al día.
Pero no solo hacen barricas, sorpresa la mia cuando fuimos a otro pequeño taller donde recupran barricas viejas, bien seapara  hosteleria, o como muebles y elementos de decoración, que además exponen en un pequeño museo.







En conclusión, unos chavales que luchan por mantener su taller semi-artesanal y el oficio heredado de su abuelo.

lunes, 13 de agosto de 2012

VIII Premios Arribe 2012


La pasada semana, los días 6,7 y 8 de agosto en la localidad salamantina de Trabanca, se ha llevado a cabo la VIII Edición de los Premios Arribe, concurso internacional donde se baten en duelo vinos de España y Portugal.

Este año, ha sido un éxito de participación con 507 vinos de 56 denominaciones de origen diferentes, que han dejado el listón muy alto y nos lo han puesto difícil a los jurados de este concurso, enólogos y profesionales del sector con elevados conocimientos y experiencia.





El reglamento de los Premios Arribe establece 2 tipos de premios: el Arribe de Oro, que es un premio único que se otorga al primer vino de cata categoría con al menos 85 puntos, y el Arribe de Plata, que se otorga a todos los vinos que hayan recibido más de 85 puntos, excepto al primero de cada categoría.
El concurso Premios Arribe establece 9 categorías de vinos:

  1. Vinos blancos sin crianza en madera
  2. Vinos blancos con crianza en madera
  3. Vinos rosados
  4. Vinos tintos sin crianza
  5. Vinos tintos con crianza en madera inferior a 6 meses
  6. Vinos tintos con crianza en madera de 6 a 14 meses
  7. Vinos tintos con crianza en madera superior a 14 meses
  8. Vinos generosos
  9. Vinos espumosos y cavas
Aquí os dejo el enlace de los galardonados del concurso:

La Asociación Vinduero-Vindouro hará entrega de los premios en día 3 de noviembre en una gala a la que espero poder asistir. Durante esta gala se hará público el premio especial al Mejor Diseño e Imagen corporativa.






Me gustaría hacer mención especial  a Lisete Osorio, organizadora de este concurso, por su buen hacer y su paciencia.

                                                                Con Mar Galván y Luz Divina Merchán