El pasado sábado 18 de agosto, tuve la suerte de poder
participar como una de las ocho guías en la II Cata Internacional de Vino para
Mujeres y V Cata Nacional en la
localidad Segoviana de Sacramenia.
Mª Isabel Mijares, lideró el acto de una forma cercana,
espontánea y sabia, lo que dice mucho de ella, haciendo de la figura de la
mujer un símbolo, el de unión entre generaciones: padres e hijos, abuelos y
nietos….
La cata divertida, con unos vinos que acompañaban, fueron
comentados por cada una de nosotras de una forma más o menos técnica, con
sugerencias de acompañamientos gastronómicos, y con la más importante de las
armonías: con quién lo compartirias.
Y es así, donde la figura de la mujer tomó forma.
Hubo vinos para todo: para una noche de verano en compañía de
amigos, para un aperitivo de mediodía,
para una comida informal, para una comida más pesada, incluso más atrevidos con
un picardías de color llamativo….
Pero hubo tres especialmente importantes:
- El compartir una madre con sus hijos y nietos un vino tinto joven fresco, equilibrado, amable y solidario.
- El compartir un vino sobrio, madurado, largo y estructurado con tu pareja; Pilar, una de las participantes deseo compartir su copa con la persona que llevaba 40 años compartiendo su vida.
- El compartir un vino soberbio, pulido con el tiempo, largo en su recuerdo, con un padre que ya no está pero que ha marcado la senda de una vida.
No me declaro feminista porque no lo soy, los extremos no
son buenos en ninguna de sus formas, pero si revindico la figura de la mujer en
el mundo del vino, bien sea como técnicos, periodistas, elaboradores, sumilleres,
comerciales, consumidoras…..,porque en definitiva una fémina es el nexo de
unión de cualquier ser humano con la vida.
Esmeralda García García
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